domingo, 31 de diciembre de 2017

Cronología de una nochevieja.

Es una jornada complicada. Muchas cosas que hacer.
Primero está lo de la cena. Hay que ponerse a ello pronto para luego poder tomar unas copichuelas con la familia o amigos.

Aunque desde la cama... no me parece que vaya a avanzar el tema. Salvo que te busques una ayudita.


Ya tenemos el tema encarrilado.
Llegan ya los invitados, los amigos, la familia... ¿Unas copas?


Ya estamos todos alrededor de la mesa, así que comamos.


Los mejores manjares: Langostinos y una buena pechuga de pavo.
No hay que olvidarse de chupar bien los jugos de estos alimentos...



Llega ya el momento:


¡¡¡¡¡Feliz año nuevo!!!!!




Luego ya llega la fiesta, el baile, los go-gos...


Los camereros buenorros...



¡¡El DJ!!


Los globos final de fiesta...


Y el regreso a casa.


Y ya en el hogar, el fin de fiesta:



sábado, 30 de diciembre de 2017

Unos chicos en acción y alguno que espera. Mega post de Rey.

Es una forma de pasar el fin de año. Con buen sexo en buena compañía.
Algunas de esas buenas compañ´çias llegan en hora, pero otras... se retrasan. Ahí están algunos esperando.


















Mis pobres...
Quisiera aprovechar a saludar a Rey y a agradecerle que durante todo este 2017 haya pasado un tiempo de su vida enviándome un montón de fotos para mis blogs.
Feliz 2018.
Y a vosotros también.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Desnudos, de excursión al campo.

Nos gustaba juntarnos algunos sábados e irnos todos al campo. Íbamos a algún sitio dónde no hubiera mucha gente y poder estar desnudos, sintiendo el agua, el aire, el calor del sol, sintiéndonos libres.









jueves, 28 de diciembre de 2017

Te insinuaste.

Te miré cuando saliste del baño, después de ducharte, en tu casa, en la mía. Ibas desnudo, pero no vi tus genitales. Solo vi tu cuerpo mojado, tu mirada, tus labios acariciando el filtro del cigarrillo que te habías encendido.
Volví a mirarte cuando te sentaste en la butaca, pensativo. Tus muslos, tus hombros.
Luego te arrollaste para recoger algo que se te había caído. Bromeaste luego con las camisas que tenía colgadas en una puerta, para que se secaran.
Cada vez que te miré no ví tu desnudez al completo. Tampoco me obsesionaba, al fin y al cabo la noche anterior la había tenido entre mis manos, en mi boca, en mis muslos... Sabes, ha sido esta mañana cuando te he deseado de verdad, cuando me he acabado enamorando de ti.












miércoles, 27 de diciembre de 2017